Qué son los principios contables

Los principios contables generalmente aceptados (conocidos por su sigla PCGA) son un conjunto de reglas y convenciones que orientan cómo debe registrarse, valuarse y presentarse la información contable. En Argentina, esos criterios están desarrollados principalmente en las Resoluciones Técnicas emitidas por la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), que luego cada Consejo Profesional jurisdiccional adopta.

Estos principios no son arbitrarios: buscan que la información contable sea comparable entre distintos períodos y entre distintas entidades, y que refleje razonablemente la situación económica y patrimonial de quien la emite.

Los principios más relevantes en la práctica

PrincipioIdea central
DevengadoLos hechos económicos se reconocen cuando ocurren, independientemente del momento en que se cobra o se paga.
Empresa en marchaSe asume que la entidad continuará sus operaciones en el futuro previsible, salvo evidencia en contrario.
PrudenciaAnte la incertidumbre, se prefiere no sobrestimar activos ni ingresos, ni subestimar pasivos ni gastos.
UniformidadLos criterios de medición elegidos deben mantenerse en el tiempo para permitir la comparación entre períodos.
Significatividad (materialidad)La información debe incluir todo aquello relevante para la toma de decisiones, sin detenerse en detalles insignificantes.
EnteEl patrimonio de la entidad se registra y presenta separado del patrimonio personal de sus propietarios.
Unidad de medidaTodos los hechos económicos se expresan en una misma moneda de cuenta.

Devengado versus criterio de caja: una distinción clave

Uno de los puntos que más confusión genera entre quienes se inician en contabilidad es la diferencia entre el criterio de lo devengado y el criterio de caja. Bajo el criterio de caja, una operación se registra cuando efectivamente se cobra o se paga el dinero. Bajo el criterio de devengado —el que exige la normativa contable general— la operación se registra cuando ocurre el hecho económico, aunque el cobro o el pago se concrete después.

Por ejemplo, si una empresa presta un servicio en marzo y factura ese trabajo, pero el cliente paga en abril, el ingreso debe reconocerse contablemente en marzo, momento en que el servicio efectivamente se prestó.

Por qué importa aplicar estos principios con consistencia

Aplicar principios contables de forma consistente permite que los estados financieros de una misma entidad puedan compararse año a año, y que terceros —bancos, inversores, organismos de control— puedan interpretar la información sin necesidad de conocer criterios internos específicos de cada empresa. La falta de uniformidad, en cambio, puede generar estados financieros difíciles de comparar incluso dentro de la misma organización.

Importante: las Resoluciones Técnicas de FACPCE pueden actualizarse. Esta guía resume criterios generales con fines educativos; para la aplicación normativa vigente en un caso concreto, consultá siempre la fuente oficial o a un profesional matriculado.